La pregunta fue: que es lo qué te somete?, qué es lo que no te deja sentirte libre?
Y respondí:
-No me hace sentir libre tener que levantarme a la hora que no quiero. Odio el reloj.
-Tener que cuidar
-Tener que cuidarme
-El estereotipo de edad. Y el maldito comentario, de que tenes 40 que brutal y empezaste otra vez. Si nena y voy a empezar todas las veces que me den las putas ganas y estoy mucho mejor que vos.
– Que no haya un lugar donde divertirme e ir a bailar porque tengo mas de 40.
-Yo misma, todo ese descuido que repito una y otra vez. Ese super Yo gigante como el Empire State que solo me deja hacer lo políticamente correcto aunque mi corazón se rompa y lo mejor del mundo lo deje ir justamente por hacer lo correcto.
-Atender a padres castradores y no cuidadores porque no hay nadie mas que lo haga y dejar ya 3 meses de mi vida en esa tarea desgraciada e inóspita.
Años de terapia para frenarlo, pero lo instalaron muy bien, que yo mujer cuidara, criara, manejara la economía y sea secretaria y que como mucho pueda volver a estudiar y sacarme fotos en IG y que mis conocidos me critiquen.
-Sometida a un Estado de derecho que no elegí y me duele.
-Sometida a dar exámenes para salvar una materia, forma mas horrible de medir si aprendiste. No sería mejor evaluar a los profesores que son los que enseñan?.
-Hoy con la pandemia me siento no libre al tener que guardar distancia con el otro. De darle un beso y un abrazo. De no salir de casa. De no poder empezar a estudiar y extrañar muchísimo a mis amigues del IPA.
De mi piel que envuelve lo que realmente soy, mi forma de pensar construida en otra época y para otro mundo.
La deconstrucción empezó y hay rayos de luz de libertad, algunos son tapados para seguir cuidando. Pero ahora que ya conocí y probé, sabiendo que no lo voy a obtener todo, seguiré hurgando entre los escombros hasta armar mi nueva yo, quizás rescate algo mas de libertad.

