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Hay silencio, sonó el despertador…

Odio levantarme antes de las 9:00, pero el despertador suena a las 8:00.
Demoro en salir de las cama y vestirme.
En ese estado de sub-conciencia me doy cuenta que ya todos emprendieron su vuelo, estoy sola.
La casa esta literalmente vacía, los pájaros gritones y los ladridos de Lola me acompañan.
Me caliento una tasa de café 2 tostadas o rodajas de pan.
Demoro en despertarme pero el celular se me adelanta. Caen mails de trabajo, suena el grupo de estudio en wp y respondo algún mensaje colgado.

Siempre respondo…

Recojo la mesa y voy midiendo mentalmente las prioridades o urgencias del día.
Si es época de parciales, me siento en mi escritorio organizo los materiales, empiezo a estudiar, leer, ó lo que sea.
Sino, inmediatamente voy al studio a trabajar.  Levanto la tapa de la compu, abro mi mail y empieza mi día.
Responder, ordenar, presupuestar, cobrar y pagar. En algunas ocaciones negociar y en otras solo frustrarme.

Almorzamos…

Y nuevamente, o voy a mi escritorio o voy al studio, esta vez seguramente a tener una reunión virtual con clientes de Irlanda ó Estados Unidos. A dejar instalado todos los complementos web que son necesarios para que los diseñadores hagan su magia y prever que toda la información esté en orden.  Las planillas al día y las bases de datos completas.

La partida…

Miro el reloj y ya son casi 17:30, si voy en bus a estudiar tengo que salir ya, si voy en auto me da para merendar.
Guardo todo en la mochila, me despido y salgo. Sino llego a merendar seguro me convidaran con un mate y así se acorta la noche yo aporto lo que encuentre en la cantina.
El tránsito es un caos en cualquier opción, solo que si voy en bus tengo que tomarme dos, bajarme de uno cruzar la calle caminar una cuadra y esperar el segundo, si voy en auto voy directo.
Debería llegar a las 19:00hs., pero últimamente los minutos se me van. Y normalmente con los distintos profesores estamos hasta las 23:30hs. el día mas largo.

La vuelta…

Vuelvo sola o con una compañera.
Es mejor volver acompañada.  Ayer se rompió el auto en un lugar impropio a la vuelta y me dio miedo, a las 23:30 en la calle, no fue la mejor situación.
Pensé en llamar algún amigo para que me acompañara hasta que llegara el guinche, pero era tan tarde y hacía tanto frío que no se me ocurrió ningún nombre, no me dio para molestar a nadie. Una amiga hermosa que nos debemos una salida me hablo todo el rato por Instagram he hizo mas llevadera la espera.
Tres veces me golpearon la ventanilla pidiéndome plata, no baje la ventana, no por no dar sino por cuidado.  El guinche demoró una eternidad, pero llegue bien…y con el auto roto.

Estos días son los de parciales, donde no existo, donde a todos les cuesta entender que estudio esta carrera porque me apasiona, y porque realmente quiero trabajar de esto.
Estas semanas tengo que mechar el estudio y el trabajo y mucho de los dos me quedan por la mitad.

Llegó el viernes…

Ya todo va en bajada pero normalmente se complica, algo a último momento sale mal o no como lo planeamos. Hoy sin auto tengo una clase a las 21:40hs., solo por dos horas es un gran esfuerzo a 23km. de distancia. Pero me encanta y disfruto de la clase, las conversaciones, discusiones, lástima seamos cada vez menos.
Volví a dormir, mañana hay que preparar el próximo parcial.

Cuándo nos encontramos?…
En los almuerzos o mejor dicho en las cenas, en los ratos que unos vienen y los otros van.
Tengo que acostumbrarme, ya son grandes. Y yo estoy construyendo un nuevo futuro.
Ya falta menos…

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