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la inconsistencia

By inspiración, Mi lenguaje, reflexión3 minutos de lectura

Entré al estudio de grabación de mi amigo y me di cuenta lo que significa el silencio.
Estoy jugando a una saga en mi celular y me di cuenta de que las decisiones en muchos casos no las tomo en base a lo que sé que está bien sino en base al apuro y a lo que me sugieren que haga.
Cuanta inconsistencia….tiene mi pensamiento y mi carácter aún!.  Lo que no quiero hago y lo que quiero no hago.
Voy y vengo, corro, hablo, escribo, llamo, enciendo el auto lo apago.  Llego y vuelvo, duermo, me levanto, como y voy al baño y pasa un día, dos, tres…y no hago lo que quiero sino lo que las luces de colores quieren que haga.  No me opongo y soy consiente, casi siempre soy consiente o in-consiente.
Veo y estoy segura de los detalles de la vida, me río los disfruto y pasa ese instante y estoy des-conforme y quiero estirarme mas, quiero mas, quiero que todo cambie y hago hasta lo imposible por obtener ese cambio y después de uno, dos, tres, cinco, diez años todo sigue a otro nivel igual….ayer leyendo recordé que somos lo que aprendimos a ser…y me recordé la posibilidad de re-aprender quien soy, pero me miro al detalle y veo la réplica de los errores.  Capaz que no de los aciertos, pero si de los errores.  Quiero pasar este nivel, quiero continuar con el camino y aprendo que no es rápido sino que el proceso requiere mucha paciencia, lamentablemente me gana la sinergía de correr como el resto corre.
Un músico amigo hace unos años escribió algo así : viene una multinacional y le ofrece comprar su embarcación a un feliz pescador para pescar mas y así obtener mas rédito y tener mas dinero para luego ir hacer lo que mas le gusta hacer en su casita frente al mar, y el respondió que ya lo estaba haciendo para que correr y desgastarse en el camino, para que no dormir por los impuestos mas altos, por el tiempo perdido con su familia y encima no poder disfrutar por muchos años de esfuerzo lo que le gusta tanto hacer: pescar con su casita frente al mar. esa es la inconsistencia de la que hoy me planteo, cuánto necesito dar para obtener lo que quiero?, hasta la política me hace pensar en esto… el problema radica cuando a la casita le quiero poner un lámpara nueva, una alfombra nueva, quiero una caña nueva, quiero un bote con un mejor motor y una mejor educación para mis hijos…ahí no me queda otra que acceder a la oportunidad de hacer «crecer mi empresa», no dormir, no disfrutar, pasar menos tiempo y quien sabe dentro de unos años, darme cuenta que pesco igual con la caña nueva que con la vieja….

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