No hay nada mas lindo que escribir desde el corazón, o en otras palabras desde la emoción pura, el agradecimiento, la felicidad y el estado perfecto de vida. Intenté 2 veces ya compartir mis sentimientos al respecto pero solo logré llenar de palabras una hoja, que podían ser literariamente correctas pero no salían del centro de mi ser; apenas de la elección de mi cerebro. Así que empiezo otra vez, sola, escuchando la música que me gusta y animada por el amor y cariño que sigo sintiendo de los brazos que me abrazaron y las lágrimas que me acompañaron este fin de semana. Parece reiterativo pero el tiempo pasa muy rápido. Cuando nos casamos y tuvimos a Julieta pensé que cuando ella cumpliera 15 yo iba a ser una mamá muy joven y por consiguiente iba a estar muy linda esa noche,ja! (creo que tengo grabada la imagen de las mamás viejas y con mal gusto para vestirse y peinarse!!). Ahora nunca se me ocurrió visualizar la sensación de ser la mamá de la joven que festeja su cumpleaños. Encontré que en el despilfarro que se puede leer en la planificación de la fiesta hay inmersas infinidad de lecturas y aprendizajes que fui descubriendo en el proceso de los meses anteriores, el mismo mes, la misma semana, el mismo día y hoy 5 días después sigo recibiendo y me sigo emocionando. Luego de haber viajado a España hace cerca de 8 años atrás, intenté con todas mis fuerzas convencer a Juli de que en su cumpleaños nos tomáramos un avión y recorriéramos Europa en tren, juntas y conociéramos y disfrutáramos. En algún momento lo conseguí y supimos soñar con el viaje. Pasaron los años y me fui olvidando y ella fue afirmando sus ganas de festejar su cumpleaños. Cuando viajé a Estados Unidos hace 3 años atrás estaba segura que la mejor elección era viajar a Disney en familia y conocer un mundo totalmente distinto accesible y disfrutar al máximo. Pero me encontré con una decisión tomada: quiero festejar mi cumpleaños!!!. El argumento era muy válido si vos y papá viajaron a diferentes partes del mundo, seguro yo también lo voy a poder hacer y tengo tiempo para eso; demasiado bueno para persuadirla. Se acercaban los años y jugábamos y fantaseábamos con la idea, pero económicamente era irreal, una utopía que solo nos permitía juguetear con la fantasía. Quizás la tenacidad de Juli fue culpa totalmente nuestra, en su crianza leímos lo importante que era para el niño y todo ser humano tener un día al año especial y que solo se celebrare nuestra vida, por lo que decidimos festejar cada uno de los cumpleaños de nuestros hijos a como fuera lugar con o sin dinero, entre todos o nosotros invitando, pero ese día especial seguro iba a existir y se iba a festejar. Evidentemente a los 15 tan importante aquí en Sud-América para las niñas-mujeres no podía ser la excepción. Hace una año atrás cuando fue firme la idea de realizar un festejo donde se invitara a sus amigos, familiares y amigos de la familia, lentamente empezamos a evaluar la posibilidad real de hacerlo. La utopía diría un gran amigo, nos ayuda a caminar hacia los sueños! Obviamente que el mayor impedimento era presupuestal, nuestra economía es aún bastante frágil, con deudas y sin dinero no se puede planificar un cumpleaños, pero como? le decíamos que nó. Sabemos que se va a enfrentar con muchos No! en el camino y debe aprender a manejar la frustración pero sinceramente en esta ocasión no íbamos a ser nosotros quienes se la enseñáramos. Sin querer salió de apuro la sucesión de la casa de mis padres y mi mamá había generado un dinero que me correspondía que si lo cobrábamos pagaba los gastos del festejo. Así que como existían leyes que nos amparaban emprendimos el desafío. Elegir el salón, el concepto fue: elegir lo que podamos pagar, que nos guste y que vaya de acuerdo a nuestra realidad. Debía ser de la zona porque sus amigos viven aquí así que a pedir presupuesto desde el mas caro hasta el mas barato y agendar para ver. Comenzaron a correr los meses y había que seleccionar el servicio de catering ya que eso definía en parte el presupuesto del salón. Una vez que tuvimos una idea medianamente clara de los gastos y los lugares, comenzamos a tomar la decisiones, señar el salón, encargar el vestido (regalo de sus tíos) y definir el servicio. A todo esto era que se podía pagar solo si cobrábamos el dinero que debíamos recibir por ley. A 1 mes del día previsto de la fiesta me entero que no nos pagaban y encima que nos habían estafado. Con los compromisos asumidos con la ilusión de Julieta generada, salimos a pedir ayuda. La situación no era la mejor, toda la garantía que podíamos presentar era nuestro auto, por lo que tuvimos que recurrir a pedir una garantía mas que luego por diferentes razones no era posible usar. Alguien que nos ama mucho, una pareja, se sentó con nosotros e intentó buscar una solución con nosotros y la mejor idea era cancelar todo. Lo único que teníamos claro es lo íbamos hacer a como fuera lugar. Allí comenzaron a llover ayudas: que los postres, que la torta, que los cup cakes, que la edición de la filamación, que la mesa de dulces, los zapatos de Juli, el vestido, y todo fué haciendo gotita a gotita que empezara hacerse realidad y posible. Recibimos una ayuda económica importante que hará que los próximos años mengüemos en algunas no necesidades, y con una condición de pago de acuerdo a lo que podíamos devolver, se destrancó el proceso y todo quedó pago antes de lo previsto. Los nervios esas semanas fueron importantes: pedir certificados, presentar credenciales, que los montos que pedíamos fueran aceptados y dispusiéramos de ellos. Pero lo mas importante que nos habíamos planteado como pareja era no generar un gasto en la medida que no estuvieran pagadas las deudas que traíamos. Y así actuamos, eso nos limitaba en mucho de lo que deseábamos hacer pero nos liberaba para festejar tranquilos. Y así llegó el día, estaba todo previsto, pero las corriditas de último momento igual se hicieron sentir. A las 5p.m. nos fuimos a la peluquería con Juli, el resto estaba resuelto. Comenzaron a peinarla y luego a maquillarla y a incrustarle las piedras en el peinado y ahí me di cuenta de la primera cosa que debía aprender: el festejar el cumple me hacía visualizarla mujer. Estaba realmente hermosa y el maquillaje resaltaba tanto sus ojos negros y sus labios brillantes, ¿cómo? no había visto ya a esta hermosa mujer en mi casa!. Y llegamos a donde debería vestirse y la esperaba el vestido blanco, largo y grande; lleno de brillos como la princesa que siempre soñó ser, la mujer que ya es y la niña que me pedía: mamá ayudame!!!! Al poner las medias nos damos cuenta que aún tenía la pulsera en el pié del verano!. De a poquito comencé a cerrar el corsett, al principio con mucho cuidado, y después ya previendo que pueda bailar pero que quedara esbelta como habíamos previsto, apreté un poquito mas. La ayudé con el collar que su otra tía una amiga íntima mía le había obsequiado para ese momento y se calzó. Ya estaba lista! se miraba al espejo y no lo podía creer!! Yo a un constado también cinchaba con mis medias mi vestido y demas. Cuando estuvimos listas, se le avisó al fotógrafo. Estaba tan ansiosa que solo quería llegar al lugar y ver a sus amigos!, así que todas las tomas que sacamos fueron en la casa de los suegros de mi cuñada, una casa de época hermosa y con ambientes geniales. Estábamos en la puerta, pero esperábamos que entrara su tía, yo subí las escalares hacia el salón y me acerqué hacia su papá y la esperamos, nadie sabía que ella ya estaba atrás, todos miraban el video con la historia de su vida y sus exteriores. Terminó y empezó a sonar su canción salió el humo y se abrió la cortina rodeada de luz roja casi naranja y se pudo ver a la princesa Julieta entrar hacia nosotros para bailar. El resto no puedo contarlo porque lo viví a pleno, la música, los invitados, la comida, el baile, los abrazos, las corridas. Todo lo que una noche como esa noche puede ser: espléndida. Cuando llegó la hora de la ceremonia de las velas, aprendí otra lección, la espontaneidad supera todas las previsiones posibles. Un amigo de la familia cantando, sus amigas coreando, las 15 primaveras, las velas y los agradecimientos y me detengo acá para recordar ese momento. Juli agradeció a todos sus amigos a mi me tocó agradecer a la familia y amigos que nos acompañaron en estos últimos 15 años y a su papá (mi esposo) le agradeció a Dios por su vida!. Eso era justamente lo que queríamos hacer, Festejar la vida de Julieta!!!! estos hermosos 15 años que Dios nos regalo para cuidarla, educarla, mimarla y apoyarla, así como ponerle límites y todo lo que pudimos y supimos hacer. Y eso fue lo que entendieron los que nos acompañaron. Nos fundimos en abrazos y lágrimas ya que pudimos llegar a otro aprendizaje juntos: lo mas hermoso en la vida es compartir nuestra vida. El cumple terminó, quedamos agotados, sobró mucha comida, el vestido a la tintorería y los recuerdos de una noche especial que no terminó cuando el reloj marcó las 5. Los mensajes de agradecimiento que recibimos fueron hermosos, el apoyo, los mimos al corazón. Ella y sus regalos, de los que podían regalar y de los que no podían regalar que también regalaron. El único motivo que causa un tanto de desazón fue tener que limitar la lista a quienes solo podíamos económicamente invitar, creo que eso es lo mas dañino que nos sucedió haber querido levantar la copa con mucha mas gente que no pudimos y en la mayoría de los casos ni se ofendieron y saludaron!. Hoy veo a mi hija como una mujer (en proceso), reconozco una familia hermosa que transciende completamente la filiación sanguínea, que se puede celebrar, bailar y brindar con lágrimas y alegría!!!!. Nunca debería haberme planteado la idea de no festejar su vida en este momento tan importante de su desarrollo y de nuestro desarrollo como padres y familia. Despilfarro de dinero jamás!! despilfarro de amor, de abrazos, de lágrimas de felicidad y tener el honor de invitar a celebrar la vida de mi hija a la gente que me ha acompañado en esta etapa de mi vida Sí, de eso despilfarré y mucho!!!!!!!!!!!!!!


