El fuego (en su interior), tan antiguo, ancestral, se mueve con un ritmo tan cambiante, zigzaguea de acá para allá, con una libertad indomable, con llamas que si estás a una distancia considerable, te dan calor y hasta te iluminan la vida, pero si te acercas demasiado…te queman como el mismo infierno.
Tal vez, si , es algo obvio, que tu interés por mí, ya no es el mismo, ya no te interesa mi día a día, mis pensamientos , mis gustos ni mis escritos, pero obviamente no puedo controlar lo que pensas ni lo que sentís, ni quiero hacerlo sino nace de vos no me sirve, sí, tengo que saber donde no quedarme, aunque quiera el calorcito, me haya acostumbrado, no me sirve, no me reconforta así que hay que optar por volar y quemar las naves y empezar de nuevo…
Con uno mismo, volviendo a encender nuestro fuego interior, hay que despertarlo es la única manera de volver a renacer porque sabes bien que siempre cueste lo que cueste lo haces!

