Este año hicimos una gran amistad con el argentino.
Gus es distinto, parece uruguayo, es comediante y se dedica a la improvisación.
Imagino que por observar mucho es como es.
Se ubica, pero se ríe de la vida y de quién lo haga reír. No tiene problemas de hacer su cama, en agarrar una escoba o pedir una milanesa mas. Después de un par de días en casa parecía que había vivido con nosotros toda la vida. Fue como encontrarnos con un hermano que hacía rato no pasaba a visitarnos. Ese tío que ve a los gurises muy grandes, a los amigos mas viejos y al mate mas amargo. No dudó en pasar tiempo con cada uno en averiguar soltio los gustos de los gurises, la música que escuchaban, los intereses, en un especie de ponerse al día, de conocerlos mas, o simplemente de conocerlos.
En casa es común y lo hacemos con gran satisfacción, hospedamos amigos que después se vuelven familia. La casa es grande, pero no tiene cuarto de huéspedes, hay un par de sillones pero no se hacen cama, en realidad nada de eso nos priva a la hora de improvisar un cuarto para que se sientan cómodos a la hora de dormir y que tengan una buena excusa (esa de no tener cuarto con paredes) para compartir el resto del tiempo en familia.
Lo que nunca planeamos y nos ganó fue la conjunción : quiero recibirte y que pases bien, y la expresión: que bien que pasamos!, se fue muy rápido el tiempo, te vamos a extrañar.
Extrañar a alguien que solo compartió un par de días y que no tenía raíces de años de amistad parece raro, son las cosas que solo pasan de repente. Lo invitamos, aceptó, vino y en otro de repente tenía un lugar en la mesa, una toalla y marcó un tiempo y un lugar en nuestros veranos.
Capaz es porque es una especie rara y muy igual a nosotros, comparte los mismos gustos, es un apasionado de las relaciones personales e intenta con todas sus fuerzas mejorar las familiares, se adapta a las circunstancias y por sobre todo comparte nuestra fe. Nunca mejor forma de decirlo, la misma forma con la que arraigamos nuestra fe. En un par de conversaciones que parecían ampliamente triviales terminábamos enfrentados en profundidades de esas que no todos los días planeas tener, donde el centro es el amor recibido por gracia y en la simplicidad de mostrarlo…viviendo como sobrevivientes.
Fue corta la estadía…o esos casi 8 días se pasaron volando, nos reímos mucho, metimos el tour mas grande de la costa esteña que hicimos en nuestra vida. Se divirtió mucho viéndonos normales transformados en una encarnizada discusión queriendo tener cada uno la razón y dando vueltas en círculos sin llegar a la ruta perdidos a pesar del googlemaps (aguantó como un campeón la carcajada en el asiento trasero del auto).
Esperamos que no falte mucho para tu regreso, esperamos que explote no solo el potencial sino todo ese cariño guardo. En esta casa hay un lugar para Gus…y ya hay cuentos importantes para reírnos en la próxima cena juntos. Salu!! por la familia!!!
Gus es distinto, parece uruguayo, es comediante y se dedica a la improvisación.
Imagino que por observar mucho es como es.
Se ubica, pero se ríe de la vida y de quién lo haga reír. No tiene problemas de hacer su cama, en agarrar una escoba o pedir una milanesa mas. Después de un par de días en casa parecía que había vivido con nosotros toda la vida. Fue como encontrarnos con un hermano que hacía rato no pasaba a visitarnos. Ese tío que ve a los gurises muy grandes, a los amigos mas viejos y al mate mas amargo. No dudó en pasar tiempo con cada uno en averiguar soltio los gustos de los gurises, la música que escuchaban, los intereses, en un especie de ponerse al día, de conocerlos mas, o simplemente de conocerlos.
En casa es común y lo hacemos con gran satisfacción, hospedamos amigos que después se vuelven familia. La casa es grande, pero no tiene cuarto de huéspedes, hay un par de sillones pero no se hacen cama, en realidad nada de eso nos priva a la hora de improvisar un cuarto para que se sientan cómodos a la hora de dormir y que tengan una buena excusa (esa de no tener cuarto con paredes) para compartir el resto del tiempo en familia.
Lo que nunca planeamos y nos ganó fue la conjunción : quiero recibirte y que pases bien, y la expresión: que bien que pasamos!, se fue muy rápido el tiempo, te vamos a extrañar.
Extrañar a alguien que solo compartió un par de días y que no tenía raíces de años de amistad parece raro, son las cosas que solo pasan de repente. Lo invitamos, aceptó, vino y en otro de repente tenía un lugar en la mesa, una toalla y marcó un tiempo y un lugar en nuestros veranos.
Capaz es porque es una especie rara y muy igual a nosotros, comparte los mismos gustos, es un apasionado de las relaciones personales e intenta con todas sus fuerzas mejorar las familiares, se adapta a las circunstancias y por sobre todo comparte nuestra fe. Nunca mejor forma de decirlo, la misma forma con la que arraigamos nuestra fe. En un par de conversaciones que parecían ampliamente triviales terminábamos enfrentados en profundidades de esas que no todos los días planeas tener, donde el centro es el amor recibido por gracia y en la simplicidad de mostrarlo…viviendo como sobrevivientes.
Fue corta la estadía…o esos casi 8 días se pasaron volando, nos reímos mucho, metimos el tour mas grande de la costa esteña que hicimos en nuestra vida. Se divirtió mucho viéndonos normales transformados en una encarnizada discusión queriendo tener cada uno la razón y dando vueltas en círculos sin llegar a la ruta perdidos a pesar del googlemaps (aguantó como un campeón la carcajada en el asiento trasero del auto).
Esperamos que no falte mucho para tu regreso, esperamos que explote no solo el potencial sino todo ese cariño guardo. En esta casa hay un lugar para Gus…y ya hay cuentos importantes para reírnos en la próxima cena juntos. Salu!! por la familia!!!

