Suena el teléfono, es del hospital de papá. Estoy esperando la llamada, espero que sea la coordinación de la operación, mi ansiedad con respecto a ese tema es muy alta en estos días. Demasiadas cosas paraa prever. Le digo que me alcance la libretita que esta arriba del escritorio por si tengo que tomar nota. Finalmente me hablan del traumatólogo que tienen que ver el martes y ya no escucho nada mas de lo que me dicen. Algo de presencial o por llamada, y le respondo: es post operatorio! le muestro la placa por teléfono al doctor ?. Hay un silencio y me piden disculpas – estoy cansada del sistema de atención – , otra pregunta tonta: pagó la orden?, vuelvo a responder pero ya resignada a la automatización de la empleada: tiene vales, ya está paga la consulta. Hay si perdón, tenés razón, martes a las 12:00 los esperamos. Gracias, gracias a vos.
Lo genial es que la libretita se abre en donde no debía y me hace recordar con mucha nostalgia lo que no necesitaba recordar hoy. Mi último viaje sola, a mi lugar en el mundo.
Hace un par de años descubrí que encontrarme conmigo es encontrarme contigo y 2 días sola en un año entero eran no solo buenos sino necesarios.
En esta libretita tenía anotado todo lo que debía de llevar y hasta lo que iba a comer esos días. Cuando la ansiedad te gana tu memoria te falla y anotar para mi es mi memoria externa.
Esta es un poco de mi escencia: preveer, anotar, definir, planificar, controlar y cuando se sale de lo previsto, definido, planificado. Sea que esté sola o estemos juntos, cuando la pieza del domino se apoya en la siguiente y así sucesivamente se desarma lo planeado. Quizás forme una nueva imagen proyectada con sueños rotos y puede que sea hermoso, igual yo en lo personal solo veo piezas desarmadas y caídas.
Lo bueno es que mi lugar en el mundo sigue estando en el mismo lugar y cuando la tromenta o este sunami pase armaré mi mochila, calculare mi comida, pondré el parlante, muchos libros y emprenderé mi viaje. A dejar en el mar todo lo que traigo en los hombros, en la habitación todas mis lágrimas y que el sol me dore la piel, dejando atrás el frío y complejo otoño-invierno.


P.D.: la tira de asado se compra allá, y salir a comer pescado frito en los barcitos de la avenida con una copa de vino blanco y conversar con extranjeros es simplemente hermoso.


Me encantó!!