Skip to main content

Volvíamos en el auto con una compañera y me pregunto:
-en que año estás?
-le respondí: en 2do.
– y me volvió a preguntar: ¿pero ya no aprobaste las materias suficientes para empezar 3ro.?
– sí, le respondí me falta un resultado pero suena raro. Hoy tuve el resultado y ya estoy habilitada para cursar 3ro.

He tenido una imagen recurrente: «un par de alas».
Me iba a tatuar las que me cuidan, las mencioné en un post anterior como para planear y llegar a fin de año, les leí a mis alumnos un cuento que hablaba de caminar o volar. Y hoy me saque esta foto un poco en juego y otro poco quizás el inconsciente imprimiéndose en mi retina.

Alas…para qué alas?
Para sentir la brisa fresca sobrevolándo la playa. Saltando al abismo sin miedo porque las despliego, vuelo alto y tomo distancia y o te acercas planeando bajito.
Que lindo hubiera sido tener alas!. Caminar y volar en una decisión.

Seguramente no las tenemos porque en esa libertad total podríamos no saber controlarla y huir o subir tan arriba que nos quedemos sin oxígeno u olvidarnos de caminar…ya no seríamos humanos.

Caminemos entonces; mirando el cielo, sintiendo la brisa del mar e imaginemos el placer de volar cuando lo necesitemos.

Ah,  y si me preguntan, ya estoy en 3ro de profesorado de Filosofía!.

2 Comments

Deja un comentario