Cuando llegas a lo que pensás que es la cima de la montaña pasan dos cosas:
– Miras para atrás y sacas cuentas de todo lo que hiciste bien, lo que hiciste mal, lo que no hiciste, lo que ya no podes hacer.
– Miras para adelante y te aterroriza pensar que lo que viene es bajadita pero si no fuera de esa forma no podrías seguir, porque ya agotaste las fuerzas de la primera mitad.

