Hace poquito en una historia de IG vi a una amiga dibujando ojos, ella es ilustradora y me acordé que amaba dibujar ojos algo que hoy Nahu también hace y me los regala.
Hoy por las redes me di cuenta que con el tapabocas lo que queda son los ojos.
La mirada tierna, enojada, empapada, feliz, cansada, drogada, con alcohol, con baile, con oraciones, con meditaciones, con carcajadas tapadas, con labios pintados que están manchando el tapabocas, con piercing, con bigotes, con labios gruesos y finos, con palabras suaves, porque las tres capas de la tela deja las palabras como la mirada en un invierno frío.
Yo prefiero que me míres a los ojos para hablarme, para hacer silencio, para llorar juntos y para resolver el mundo.
Pedime que me saque los lentes de sol y me los saco, si hay sol o luz alta mi pupila se contrae y queda todo azul ó celeste ó gris ó una mezcla de todo. Si hay luz baja o es de noche y solo la luna nos alumbra la pupila se dilata y queda una línea clara alrededor del negro del centro.
Quieres conocerme mírame a los ojos en una mañana recién levantada, bien dormida y vas a encontrar un mundo revuelto pero buscando su orden, o un orden que quiere revolverse. Y mientras tomo el café con leche, en ese momento donde quedo mirando fijo algo, ahí tienes la oportunidad de mirarme de costado ver el cóncavo del ojo grande las mil rayitas que del lagrimal van al iris, rojas y finas. Es imprescindible entrecerrar mi ojo para poder volver a enfocar. Mis pestañas que si no llevan rímel parecen mas chicas de lo que son porque acompañan el color de mi pelo. Si como hablamos dormí bien mis párpados se hinchan, por un rato mi cara no va ser la misma. Otro momento que mis ojos se transforman es luego de la ducha, para mi es imposible cerrar los ojos en la ducha, igual que en la playa cuando nado abro los ojos en el agua y siempre tanto en la ducha como en la playa salgo con los ojos rojos.
Odio los tapabocas, me empañan los lentes, pero no me di cuenta que también me molesta en una conversación amena no ver la mirada del otro para interpretar la intención. Amo las palabras, y escribirlas pero ni una llamada hace lo que hace una mirada.
Si me da vergüenza miro el piso, mis amigos me dicen que si me enojo levanto una ceja, que cuando lloro se vuelven cristalinos mis ojos y si tengo una buena noticia bailan. De los otros momentos no se como se ven, nadie logra contarme como se ven cuando me enojo, decepcionan o simplemente no se que hacer.
Toda mi intención está puesta en mi mirada, son la ventana de mi alma, y si hay intención en saberme es suficiente observarme mirar, así como yo observo y anticipo casi todos los movimientos, algunos me agarran desprevenida o permito también que eso pase.
Pedime que te mire y vas a encontrar un mundo de palabras para escribir, mil novelas, algunas poesías y muchos textos como este.
P.d.: Gracias Leandro por tu arte que fluye entre los retratos y letras.


La mirada dice tantas cosas sobre nosotros…es tal cual…
Hermoso pao!!!