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Nunca me sentí mas estúpida, como cuando no supe cómo volver a caminar.

By Mi lenguaje6 minutos de lectura

Cuando empecé a estudiar en el 2018 profesorado de Filosofía, en nuestro salón éramos más de 50. 
Eso fue una novedad ya que no pasaba hacía mucho tiempo. 
Todos animados y entusiasmados llenábamos el salón en todas las materias. 
Hacia fin de año solo una materia mantuvo la concurrencia, en otras llegamos a ser solo 4 alumnos. Conversando en los últimos días un compañero expuso su teoría: -“muchos llegaron al salón pensando que se iban a convertir en Merlí (figura de ficción de Netflix), y subestimaron las horas que implicaba estudiar para cada materia, por eso la deserción, porque para ser Merlí hay que estudiar 4 años y no es ficción. 
Desde mi vivencia, nunca había cursado una carrera terciaria por lo que no tenía como comparar, la única certeza que tenía es que hacía 20 años que no estudiaba y tenía 40 años, fácil no iba a ser. 
Me costo horas de lecturas, intentar entender autores que solo los entendí en clase. 
Noches y mañanas leyendo, adelgace más de 6 kilos. Cerca de los parciales, la exigencia personal es tal que un café y un pan eran flor de desayuno, mi estómago estaba absolutamente cerrado. Fue lo más difícil que hice en un año en mi vida.
Pareció no ser suficiente el esfuerzo del año, que tuve que aprender a lidiar con mis emociones (muchas y nuevas o 20 años dormidas) experiencias distintas que no conocía porque mi mundo no era el estudiantil y menos con jóvenes que en muchos casos yo les llevaba el doble de edad ( podrían ser mis hijos). Pero en ese entorno estábamos a la par y tuve q aprender a relacionarme. Debo confesar que muchas me salieron bien o otras no tanto.  
Deseando terminar el primer año y que mi familia también terminará sus asuntos. Conseguimos alquilar la casita cerca de la playa. 
A dormir, comer, ir a la playa y volver a dormir. Me lleve un lote de libros para leer y dos mayas, una casi para estrenar. 
Pasó todo lo que no tenía q pasar y mi anhelo de que algo fuera fácil quedo en el block quirúrgico cuando la anestesia para operar la fractura fue epidural y yo iba a estar consciente durante la operación.  

Ya después de un mes de la operación en la consulta con el cirujano – como el primer día del IPA, no sabía con que me iba a enfrentar- el Dr. mira la placa y asegura que el cayo se está formando y que ya no se ve la línea de la fractura. Y me dice: – ahora a caminar!!!! 
Explote de emoción por dentro -como el día que me inscribí en en el IPA – , así que me dijo: – camina!.
Intenté pararme con las muletas pero ni loca las soltaba. 
Lo mire y le dije: – no puedo. 
El se levantó cruzo sus brazos hacia el frente y me dijo agárrate de mí, apoya el pie y balanceate hacia los costados y da un paso y después otro.
Nunca me sentí mas estúpida en mi vida como cuando no supe como volver a caminar. 
Volví frustrada como muchas de esas noches cuando no entendía lógica proposicional u orden 1. 

Intentaba caminar apoyada en las muletas y cuando lograba caminar me daba cuenta que era un desgaste enorme para dar tres pasos mal dados. Como cuando salía corriendo  23:15 del IPA y el ómnibus ya había pasado, hacían 3 grados, llovía y estaba sola en una parada.
Son varias las noches que me acuesto llorando, porque no puedo más. Porque ya está, que hagan todo por mi, o seguir recluida en casa como en lo alto de la torre del Castillo.
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        Avancé bastante puedo dar varios pasos sin muletas, ya no molesto a nadie para ir al baño de noche, pero todavía se hincha la rodilla y mi tobillo parece el de un elefante violeta, realmente me duele mucho.
 
Si miro para atrás  admito y veo todos son logros: un cuarto de la carrera ya la tengo hecha, ya me operaron y estoy caminando….pero duele, cada movimiento requiere de un esfuerzo y fortaleza que personalmente no siempre tengo y me desespera. Cuando me acuerdo que mis hijos empezaron a caminar en una semana y se trepaban a todo, lo veía fácil, caminar lo veo fácil,  pero para mi es difícil. La reconstrucción que se está haciendo debajo de mi piel que no veo, duele.
«Mujer esforzada y valiente», me dijeron muchas veces, lo único que sé es que nada ha sido fácil y cada día así como cada paso es una decisión, aunque mis emociones me ganen muchas noches, en la mañana sale el sol y vuelvo a ponerme los New Balance rojos agarro la muleta y lo vuelvo a intentar.  
El 12 de marzo empiezan las clases y antes quiero ir aunque sean 3 días a la playa.  
Quiero que esto, aunque sea esto, sea fácil.

pd: no busco palabras de aliento, solo expresar todo….

4 Comments

  • Magui dice:

    "La reconstrucción que se está haciendo debajo de mi piel que no veo, duele".
    Me identifiqué mucho! Y no tuve ninguna cirugía, al menos física. Muchas gracias por tu claridad y sinceridad. Como dijimos el otro dia en el auto: todxs estamos un poco qurbradxs por dentro (Aunque no todxs ocupadxs en el proceso de sanar). Así que me apoyo en tus palabras como vos en las muletas hasta que volvamos las dos a caminar perfecto. Cuando llegue ese día, nos damos un trotecito en la playa ❤. Un abrazo desde BA!

  • Vicky dice:

    Pao, sigo la expresión de tus sentimientos "sin filtros" desde hace un tiempo (y tal vez a veces con expectativas, de: "qué pondrá esta "loca" con tanta emoción y entereza").
    Muchas veces ante diferentes situaciones una se pregunta ¿porqué parece que todo lo que me acontece me lleva a mi mismo y aparente límite?. Muchas veces me pregunté eso, incluso en mi adolescencia cuando me tocó vivir y tener que enfrentar situaciones "de grandes" (adultos).
    Entendí que siempre tenemos (anónimamente y no tanto), personas que aprenden de nuestra forma de sobrellevar las cosas de esta realidad (a veces a los golpes/dolodolorosamente, otras aparentemente sin ellos), pero ahí parece que estamos avanzando.
    Esta forma que tienes de dejar por aquí la realidad tan a flor de piel de lo que te acontece, demuestra que no importa de qué generación vienes o qué edad tienes (entre otras cosas), siempre puedes (por estar en esa situación de poder vívida), inspirar a otros sin importar qué edad tengan. Porque en definitiva, no hay edad para que nos acontezcan las cosas más insólitas o difíciles, lo importante siempre será tu entereza a partir de ello y a quiénes inspiras.
    Te mando un abrazo apretado.

  • Estela dice:

    Gracias! A veces me pregunto, porque me resulta tan sencillo leerte y apenas me entero que publicas algo, como adolescente, no demoro nada en abrir el link y esté donde esté tengo que terminar la lectura?
    Creo encontré la respuesta: escribís lo que sentís, con palabras tan sencillas y sentidas que llegan. Cada post tuyo parecía haber sido para mi en algún momento. En julio del año pasado hubo una fractura muy grande en mi hogar. Recién está sanando pero aún duele. Dolio no poder dormir de noche por la angustia, dolió no saber cómo seguir…. Aun duele, pwro ya aprendimos a caminar otra vez y los afectos, los hijos y esposo son lo que esperaba que fueran y no me daba cuenta. Viste? La vida que tenemos todos, creo, es más parecida de lo que pensamos. Seguí escribiendo por favor!

  • Unknown dice:

    La verdad que pocas cosas me han resultado y me resultan fácil en la vida…Respirar Ondo agarrar fuerza y seguir. Y si uno tiene suerte ya lo dijo Benedetti, puede que haya una tregua…

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